medidas estructurales y, a las segundas, medidas no estructurales.
Este conjunto de medidas se deriva necesariamente de la situación encontrada en el escenario de riesgo, por una parte; y deben corresponder, por otra, al escenario del futuro que queremos alcanzar

Un tercer componente, las medidas de respuesta o contingencia que conforman el plan de emergencias ante la posibilidad de que se presente un desastre.

El segundo y tercer componentes se desprenden naturalmente del primero. Ello quiere decir que el escenario de riesgo es el mismo para las medidas de reducción del riesgo, como para las medidas de respuesta o contingencia.

Por último, el plan escolar para la gestión del riesgo debe ir acompañado, para no quedarse en papel, de una estrategia de intervención que lo haga sostenible en el tiempo y permita su ejecución, un plan de evaluación y monitoreo internos. Dicha estrategia se deriva del rol y de la actitud de los diversos actores sociales que participan o pueden participar en la sostenibilidad del plan.