Un segundo material cartográfico indispensable es el plano del colegio y su entorno, el cual debe contener información de los factores de riesgo externos representados, también, con convenciones; al igual que el anterior, debe acompañarse de rótulos que permitan el rápido reconocimiento de los elementos que ubican espacialmente el colegio, por ejemplo: Avenida (nombre), calle, carrera, cerro, quebrada, tienda, supermercado, parque. Es importante que los colegios que tienen que efectuar evacuaciones externas, reconozcan en éste los aspectos más importantes como rutas, lugar de encuentro, advertencias (tener en cuenta cruces peligrosos, colaboradores, brigadas, etc.).

Con estos dos productos, el cuadro de evaluación del riesgo y el mapa de riesgos (interno y externo), queda conformada la construcción del escenario de riesgos, el cual no es una acción que termine definitivamente, puesto que se hace indispensable el continuo análisis y revisión; es de recordar que los factores de riesgo son cambiantes, evolutivos y dinámicos. Ahora bien, los pasos que conforman el cuadro de evaluación del riesgo, así como la construcción de los mapas, arrojan una amplia cantidad de datos que son consignados en estos dos instrumentos, pero las acciones, el material de preparación, los borradores (o documentos previos), los instrumentos creados, etc., son una base de datos útil para futuras revisiones y aportan una importante información extra, tanto del escenario de riesgos como del plan de gestión completo, por lo tanto es recomendable crear un archivo aparte con estos materiales, que no debe ser incluido en el documento final.

Dentro del mapa de riesgos, es importante identificar las zonas de mayor peligro, bien por amenazas, bien por vulnerabilidades. A estos puntos de mayor peligro, se les llama zonas críticas por amenaza y puntos críticos vulnerables, según este peligro se reconozca por amenaza o por vulnerabilidad específica del colegio.




 

 
 
s