Politica por la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes en Bogotá 2004- 2008

La política se desarrolla en tres ejes: Protección a la vida, Generación de espacios propicios para el desarrollo y Condiciones para el ejercicio de la ciudadanía.
La protección a la vida se comprende como actuar con determinación sobre los factores externos que atentan contra la integridad y seguridad de los niños, niñas y adolescentes, así como garantizar una atención oportuna y de calidad frente a hechos que amenazan su sobrevivencia y desarrollo. Protección a la vida cuenta con tres componentes: El inicio de una vida digna, Ciudad Protectora para niñas, niños y adolescentes, y Seguridad alimentaria.
El componente Ciudad Protectora (sin riesgos, espacio y transporte seguros), busca desencadenar la acción colectiva necesaria para que todos los espacios en los que se desenvuelve la vida de los niños, niñas y adolescentes sean seguros y protejan su integridad física.
Sin riesgos:
-
Campaña de comunicación y educación de amplia cobertura, para identificar los riesgos a la integridad física de niñas, niños y adolescentes en el hogar, la escuela, el transporte, el parque y la calle.
-
Diseñar, ejecutar, monitorear y evaluar los planes de atención, prevención y mitigación de riesgos en el hogar, en la escuela, en el transporte y en los barrios.
Espacio y transporte seguros:
HISTORIETA CIUDAD PROTECTORA
Para hacer parte de la Operación Ojovisaje
Por lo general no vemos los riesgos y si los vemos nos hacemos los de la vista gorda. Y cuando las cosas ocurren nos damos cuenta de que hubiéramos podido hacer algo antes. Reaccionamos, pero no prevemos.
En este campo, como en tantos otros, buena parte de los comportamientos de niñas y niños son aprendidos de lo que ven hacer a las personas adultas. También hay que tener en cuenta que niñas y niños se demoran en desarrollar la capacidad de anticiparse o de prever situaciones de riesgo. De allí que la labor de las personas adultas protectoras sea fundamental para proteger a niñas y niños de los riesgos que no alcanzan a percibir y para inculcarles actitudes de autoprotección en todos los lugares donde trascurre su vida cotidiana.
Definición de conceptos de riesgo:
Niñas, niños y adolescentes intuyen los riesgos a los que se enfrentan, presienten cuando algo va a suceder, pero no tienen las herramientas necesarias para prevenirlos ni para enfrentarlos. Es precisamente por ello que se hace necesaria la educación en la prevención de los riesgos en el hogar, el colegio, la calle, el parque, en la prevención de los riesgos naturales.
Se entiende por riesgo algo latente, que puede suceder pero que no ha ocurrido; del riesgo se pueden identificar sus causas y actuar sobre ellas y, de esta forma, disminuir, mitigar o eliminar sus consecuencias, previendo que acontezca un desastre. La acción en este caso es preventiva. Vivimos en riesgo y por ende es preciso prepararse conociendo las causas de los riesgos a los que los niños, niñas y adolescentes están expuestos en los diferentes escenarios: hogar, calle, parque, escuela, riesgos naturales.
Cuando el riesgo ocurre, se produce un desastre: es un hecho cumplido y sobre sus causas no puede intervenirse, sólo es posible realizar una acción curativa; razón de más para prepararse en la prevención del riesgo y sus acciones preventivas.
El riesgo es generado por dos factores que, al interactuar, lo producen: la amenaza y la vulnerabilidad. La amenaza es la probabilidad de que algo, potencialmente capaz de causar daño, se produzca. La vulnerabilidad es la condición de incapacidad para recuperarse o hacer frente a los efectos de un desastre, es la debilidad frente a la amenaza. Es así como nuestros niños, niñas y adolescentes necesitan conocer las amenazas a que están expuestos y sus vulnerabilidades, para saber hacerles frente y prevenir el riesgo. El riesgo puede prevenirse desde las amenazas o desde las vulnerabilidades.
Es así como una alcantarilla sin tapa presenta el riesgo de caída, la amenaza es la posibilidad de caerse, la vulnerabilidad es la incapacidad de defenderse, el desastre sería caerse y fracturarse. La acción preventiva puede ser, entonces, tapar la alcantarilla.
De igual manera, un perro que muerde a un niño presenta una amenaza en la medida en que pueda morderlo; el niño es vulnerable debido a la incapacidad de defenderse del ataque, el riesgo es la mordedura y sus consecuencias. La acción preventiva sería, por lo tanto, recoger perros callejeros, poner un bozal a los perros, que los dueños acompañen a los perros.
Asimismo un atropellamiento presenta una amenaza, por el carro que viene rápidamente, que no respeta las señales; el niño es vulnerable en la medida en que está expuesto al carro. El riesgo es claro: muerte. La acción preventiva podría ser un puente peatonal, acompañar al niño para atravesar la calle, etc.
La amenaza de sismo está presente en Bogotá y sobre ésta no se puede intervenir, pero hay algunos sitios (donde se ubican los colegios, los hogares) que son más vulnerables que otros. Puede trabajarse para ser menos vulnerable (con construcciones sismorresistentes, reforzamientos estructurales, plan escolar de gestión del riesgo, información sobre cómo actuar antes, durante y después del evento) y mitigar el riesgo de destrucción, muerte, etc
Para que usted sea el mejor o la mejor agente en esta Operación, cójale el paso:
-
Identifique las amenazas (fenómeno potencialmente capaz de causar daño en un momento y lugar determinados)
-
Identifique las vulnerabilidades (incapacidad individual o colectiva para anticiparse, resistir, adaptarse o recuperarse frente a una amenaza)
-
Reconozca los riesgos (conjunto de daños y pérdidas que pueden presentarse en caso de que una amenaza se materialice)
-
Planee y ejecute acciones de prevención o mitigación de los riesgos a nivel individual, colectivo e institucional.